Los jóvenes actualmente buscan emprender. A diferencia de otras generaciones, la generación X y Z tienen en su prioridad el desarrollo de un proyecto propio.

Según un estudio realizado por BNP Paribas Global Entrepreneus, los jóvenes entre 20 y 35 años emprenden una media de ocho empresas en comparación a los baby boomers que fundan 3.5 empresas.


En el Perú, por ejemplo, un reciente estudio de expectativas laborales en los centennials destacó que el 27% trabajaría en una empresa hasta que pueda emprender su propio negocio.


En este sentido AIESEC Perú, a partir de su programa “Emprendedor Global”, que invita a que los jóvenes realicen una pasantía internacional trabajando en una startup, comparte cinco características que presentan los emprendimientos realizados por jóvenes.


Dinámicos: Los jóvenes aceptan con muy buena disposición los cambios y esa cualidad se ve reflejada en sus emprendimientos. Estos se caracterizan por adaptarse con facilidad a la volatilidad de las tendencias propias del mercado e incluso lideran muchas de ellas porque la innovación es uno de sus principales objetivos.


Tecnológicos: Son nativos tecnológicos, ya existía el internet desde que nacieron; por ello, sus proyectos no son ajenos a este rubro. A lo largo de su vida estuvieron expuestos a gran cantidad de avances tecnológicos y optan por emprender en rubros netamente digitales o que busquen reinventar procesos o servicios ya existentes a través de la tecnología.


Socialmente responsables: La responsabilidad social y ambiental fue parte de la educación de los jóvenes. Ello, sumado a la realidad ambiental del planeta hace que los emprendimientos juveniles estén marcados por ser socialmente responsables. Dentro de sus iniciativas buscan generar un cambio o mejora en la sociedad. 21% de jóvenes indicó que contribuiría desde un emprendimiento social.


Buscan la equidad: Crecieron en una etapa en la que se trabaja con mucha fuerza por la igualdad de género y el respeto de las personas en general. Es por ello que sus iniciativas buscan opciones de emprendimiento que contribuyan a ideales sociales o que tengan un impacto positivo en la sociedad. Asimismo, al momento de reclutar talentos dentro de sus organizaciones, brindan oportunidades sin importar el género, edad o ideales de los colaboradores.


Colaborativos: Los jóvenes que emprenden ven en la colaboración una oportunidad para fortalecer y mejorar su negocio. Ellos son conscientes que para lograr sus objetivos necesitarán la mayor ayuda posible, por eso siempre están en la búsqueda de generar relaciones de confianza entre personas y organizaciones afines. Una muestra clara de ello es el uso de oficinas coworking donde el espacio propicia que compartan con otras iniciativas y emprendedores.